Enseñar a querer y ser queridos: la asignatura que la LOMLOE jamás contempló.

¿Os habéis parado a pensar cuántas leyes de educación ha habido en España desde los años 70? Yo, al igual que todos los desdichados que hemos tenido que pasar por el suplicio llamado Máster de Profesorado, sí. La cifra es escalofriante: nueve. No parecen tantas, pero si tenemos en cuenta que cada legislatura dura cuatro años y una adaptación curricular completa en todos los cursos puede tardar un mínimo de dos, pues…

Una vez hechos los cálculos, todos podemos entender por qué la educación española es lo que es hoy. Sin embargo, el motivo de este artículo es otro. Es cierto que no iba a desaprovechar la oportunidad de quejarme de que la educación siempre se ha tratado como un arma para ver quién la tiene más larga entre los gobiernos de un color y de otro, pero hoy quiero remarcar algo que nunca se ha tenido en cuenta en el BOE y que, seguramente, muchos lo veréis como una idea sacada de alguna agenda de Mr. Wonderful: la educación emocional.

¡Oh, Bárbara! Pero, ¿cómo dices eso? Si tenemos las asignaturas de Ética y Tutoría, si cada vez se mira más por el bienestar psicológico del alumno… La educación emocional, para que funcione, debe ser una materia transversal, ya que el ser humano no siente ni padece de forma descontextualizada, sino cuando se expone a situaciones concretas. Y una forma maravillosa de practicar esto es a través de las humanidades; entre ellas, podríamos empezar con la literatura.

La nueva ley de educación, la LOMLOE, nos ha dado una “Alegría” (chiste) a los profesores que queríamos impulsar la lectura entre nuestros alumnos y alumnas. Según el nuevo decreto, se introducen en el horario lectivo 30 minutos diarios de lectura obligatoria. Esta noticia nos vino como agua de mayo porque pensamos que, al darles la oportunidad de leer los libros que quisieran y no los elegidos en la asignatura de Lengua, los estudiantes crearían un hábito lector sano y se mostrarían más receptivos a las actividades relacionadas con el ámbito de las letras.

De momento, la media de lectura funciona (a veces); no obstante, al leer los títulos de las cubiertas de los libros que traen, en especial mis alumnas de trece años en adelante, me he dado cuenta de que estamos pasando por alto algo importante y que vuelve a la idea de que la educación emocional no debe restringirse solo al área de Ética. Todos ellos tenían dos cosas en común: la primera, eran best-sellers; la segunda, vendían historias de amor tóxicas donde una chica adolescente con el Síndrome de la Salvadora se ve sometida a una relación con un chico con conductas machistas que se justifican bajo lo que ellos llaman “protección”. 

NOTA MENTAL


 

Lo que yo me pregunté entonces fue: «¿de qué nos sirve hacer proyectos supermaravillosos el 8M y vestirnos de lila si los 364 días restantes lo que consumen es esto?».

Como educadora y escritora, me veo en la obligación moral de reflexionar y buscar una alternativa que ofrecerles, porque, queridas, las hay. La novela romántica juvenil no tiene por qué ser ni tóxica ni machista ni tan siquiera heterosexual. Así que allá vamos.

 

 1. Tokyo ever after. Princesa por sorpresa, Emiko Jean (Montena, 2021)

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¿Qué pasaría si un día descubrierais que sois la heredera del trono japonés? Yo de pequeña siempre quise ser reina de Genovia hasta que me enteré de que no existía, pero recuperé esa ilusión cuando leí la historia de Izzy, una chica norteamericana de origen japonés que siempre ha vivido con su madre ajena a toda excentricidad o lujo. Un día descubre una pista de quién puede ser su padre, del cual nunca ha sabido nada. Entonces, su vida da un cambio de 180°. Pasa del anonimato a ser una de las chicas más reconocidas del mundo.

Una novela que demuestra que, a veces, los cuentos de hadas no son tan fáciles de llevar como parece, pero que nadie se muere por un poco de royal drama.

🌸 Barunotita: Si te gustan los doramas o los k-dramas, te la recomiendo todavía más.

 

2. Rojo, Blanco y sangre azul, Casey McQuiston (Molino, 2019)

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 Rojo, blanco y sangre azul, Casa del Libro

Alex, el hijo de la presidenta de los Estados Unidos y, como diría Noemí Argüelles, community manager (de la vida) de la Casa Blanca, se lleva fatal con el príncipe Henry de Inglaterra. Bueno, ¿quién no? El caso es que, por culpa de una mala foto, tienen que aparentar que se llevan bien para que la relación entre los dos países no se resienta y, a base de fingir, surge el amor.

Si buscas salseo, actualidad, redes sociales y amor odio, esta es tu novela, aunque debo avisar que, quizás para trece años no es la mejor.

🌸 Barunotita: en 4º de la ESO la disfrutarán más. 

  

 3. Eleanor y Park, Rainbow Rowell (Alfaguara, 2013)

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 Eleanor y Park, Casa del Libro

Eleanor y Park son dos adolescentes que no son demasiado populares en su instituto. Eleanor es nueva y Park es mestizo: mitad coreano, mitad irlandés. Su relación comienza cuando Park decide sentarse con ella en el autobús el primer día de clase. Desde entonces, comienzan a compartir gustos, confesiones…

Es la narración de una historia de amor tierna que nace de forma natural e inocente. Dos almas que no encuentran su lugar al final se encuentran a sí mismas.

🌸 Barunotita: se tratan otros temas que suceden en los centros escolares y que los estudiantes pueden verse reflejados o pueden tratarse en clase como, por ejemplo, el acoso escolar, las familias interraciales, la multiculturalidad, el ser “diferente” por sus gustos, etc. 

 

4. Alguien para ti, Juan Arcones (Random Comics, 2022)

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Alguien para ti, Casa del Libro 

Óscar, un chico de 15 años tímido y callado, se enamora de Pablo, el rompecorazones deportista y popular del instituto. El primero no se atreve hablar con el segundo porque cree que ni siquiera sabrá su nombre y… ¿Pilláis el argumento?

La historia en sí no es más que uno de los múltiples clichés que llevamos viendo en las películas y novelas románticas desde que estas existen. Sin embargo, el motivo que me lleva a recomendar esta saga es que, además de ser una novela gráfica, un formato que me parece muy atractivo para estas edades, el cliché deja de estar protagonizado por personajes heterosexuales. Pablo y Óscar protagonizan una historia de amor muy tierna y dramáticamente adolescente en la que muchos chicos pueden verse reflejados o, simplemente, los jóvenes pueden comenzar a normalizar que este tipo de romances también pueden darse entre chicos y chicos o chicas y chicas, ya que la literatura con temática LGTBIQ es inexistente en el currículo de Secundaria, pero los ataques homófobos, por desgracia, no.

  

 5. A todos los chicos de los que me enamoré, Jenny Han (Planeta, 2018)

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 A todos los chicos de los que me enamoré, Casa del libro

¿Alguna vez habéis enviado un mensaje hablando del chico que te gusta por WhatsApp creyendo que era al grupo de amigas, pero cuando ves el nombre es él? Pues algo así es lo que le pasa a la protagonista de esta saga. Lara, harta de desamores, decide escribir cartas que nunca va a enviar donde confiesa sus sentimientos a los chicos de los que se ha enamorado. Sin embargo, un día, esas cartas llegan a sus destinatarios de forma misteriosa y la vida de Lara se convierte en un juego de plataformas en las que, en lugar de malos finales, tiene a chicos guapísimos que le preguntan «¡ah! ¿qué me quieres? Hm...Quizás yo también».

Estos solo son cinco ejemplos de novelas románticas que demuestran que las relaciones sanas existen y también se ilustran en la literatura juvenil, pero hay muchísimos más. Es más, a continuación, os dejaré el enlace donde me recomendaron otros títulos por si estos no os convencen. La libertad de elección siempre estará ahí al igual que las tendencias malsanas en las relaciones personales, tanto dentro como fuera de la literatura. Los docentes no somos dioses. No obstante, con esta información, la pelota está en nuestro tejado. ¿Seguimos mirando hacia otro lado o lo intentamos? 

 

P.D.: Por favor, si queréis, no dudéis en compartir en vuestros comentarios más novelas románticas juveniles o autores/as que creéis que podrían encajar en esta línea. Gracias. 

ENLACES DE INTERÉS: 

 🐤 Hilo de novelas juveniles románticas con relaciones sanas

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